Internet es un mundo en constante cambio e innovación. Algunas personas, especialmente aquellas más mayores y que no han vivido la innovación digital desde que eran jóvenes, son víctimas de conocidas estafas en la red. Cuando navegamos por Internet es necesario poner los cinco sentidos porque estamos en un mundo lleno de personas sin escrúpulos que nos pueden atacar de muchísimas maneras, ya sea robándonos la información de nuestro ordenador, accediendo a nuestros datos personales o incluso intentando penetrar en nuestra cuenta bancaria a través de múltiples estafas donde debemos estar alerta.

¿Qué son las estafas por Internet?

Cuando navegamos por Internet exponemos nuestra persona al mundo. Pese a escondernos detrás de una pantalla, los estafadores conocen múltiples procedimientos para saber quién está detrás de la computadora y cómo acceder a sus datos. Hacerse pasar por otra persona es el método más utilizado. Envían un correo haciéndose pasar por la Guardia Civil o cualquier organismo público o privado de relevancia para dicha persona pidiéndole que ingrese el pago. Las personas confiadas suelen ingresar el dinero que le piden, pero para su sorpresa este dinero irá a caer a manos de otra persona totalmente diferente y que no esperaban que fuera ella. Es traspasar lo que se hace en la vida real con la gente mayor al visitarlas a sus casas. Muchas veces, personas se hacen pasar por técnicos de la compañía de agua o de gas que aprovechan la inocencia de los ancianos para ir a su casa y robarles dinero. En la red pasa exactamente lo mismo.

Los virus o los troyanos son otra forma de intrusión dentro de la red. Al abrir un correo o cualquier página web que esté infectada, el ordenador puede recibir un ataque que obligue a formatearlo y perder toda la información almacenada en él. Por esta razón, es tan recomendable el uso de un antivirus que ayude a proteger al ordenador porque perder un documento importante puede ser un palo gordo para la persona. Además de antivirus, los expertos también recomiendan que la información de carácter importante esté almacenada en un dispositivo externo a fin de poder evitar cualquier tipo de contratiempo que comprometa el documento. ¿Te imaginas que tienes una presentación importante, o tu empresa guarda sus cuenta de pérdidas y ganancias en un ordenador y se acaba perdiendo? Además de los dispositivos externos, que se pueden acabar perdiendo por algún sitio, guardarlo en la nube permitirá tenerlo seguro en la red y accesible desde cualquier tipo de dispositivo. Puedes irte al extranjero o cualquier otro país y desde otro ordenador tener a mano dicha información. Se acabaron las preocupaciones.

Otra estafa reciente son las de tipo sentimental. Las aplicaciones móviles han difundido la posibilidad de encontrar pareja y conocer gente a través de Internet. Tinder, Happn, Meetic y numerosos chats que podemos encontrar en la red y que nos prometen ver las estrellas y encontrar a nuestra media naranja. Pues bien, muchos estafadores han aprovechado esta posibilidad para ver la oportunidad de sacar partido del mal momento personal que atraviesan dichas personas para sacar tajada. Existen numerosos casos de chicos jóvenes guapos que se han ligado a alguna chica y han aprovechado su enamoramiento para pedirle dinero e irle sacando parte de su presupuesto. Ellos saben que esto es algo provisional, porque se acaban dando cuenta de sus intenciones. Sin embargo, intentan alargarlo lo máximo posible para sacarle el mayor rédito.

Beneficios de conocer las estafas de Internet

Con todo, ser consciente y estar preparado para enfrentarte a este tipo de estafas en Internet es realmente necesario y cuenta con numerosos beneficios y ventajas. Los más destacados son los siguientes:

  • Evitar que nos hagan daño. Es el fundamental. A nadie le gusta ser estafado y, por tanto, si estamos al tanto de los peligros que esconde la red podremos estar mucho más prevenidos ante una posible estafa que podamos sufrir.
  • Proteger nuestros datos y nuestro dinero. Fundamentalmente, el dinero y nuestros datos personales es lo que más se expone cuando navegamos por Internet y, por tanto, debemos no fiarnos absolutamente de nada.
  • Herramientas de prevención. Si conocemos los peligros podremos prevenirnos. Se suele decir que para encontrar una solución primero se debe conocer el problema. Precisamente, esto es lo que ocurre con los firewalls o los antivirus cuando estamos en Internet.
  • Desarrollar el instinto. Se suele decir que hay personas que tienen mayor facilidad para detectar las estafas. Es el conocido instinto que nos permite saber cuándo debemos fiarnos y cuando no. Lo típico de las películas de “esto no me huele bien” llevado a la red.

Internet ocupa un gran espacio en el mundo y alberga desde lo mejor hasta lo peor de cada persona. Además de ser un sitio donde se puede prestar ayuda a los demás, también encontramos lo que se conoce como la “deep web” donde los traficantes de drogas o los pedófilos entre otros aprovechan para operar al margen de la ley suministrando contenido que pasa inadvertido para la policía. Se suele operar con bitcoins ya que no deja rastro y, por tanto, es indetectable para las autoridades.

Cómo combatir las estafas por Internet

Así, tan importante es detectar las estafas como saber resolverlas y evitar que estas mismas nos puedan afectar en un futuro. Los dos más conocidos son los mencionados anteriormente. Por un lado, las estafas de compra de productos, especialmente cuando buscamos algo a un precio muy bajo en un puesto de compra que no sea demasiado fiable. Pagamos un producto que nunca llegaremos a tener, perdiendo dinero. El otro caso es el de tipo sentimental. Ligamos con alguien que nos da la sensación que nos quiere y le importamos y, finalmente, sus intenciones no son otras que extorsionarnos al máximo. En ambos casos, como hemos mencionado anteriormente no hay otro más remedio que estar alerta y utilizar nuestro sexto sentido ante este tipo de situaciones para evitar que se produzcan. No hay otro modus operandi. Sin embargo, existen diez estafas realmente conocidas que debemos tener en cuenta de cara al futuro.

En la misma línea de la extorsión y la estafa en productos existen dos situaciones parecidas más. Podemos recibir un correo de un presunto sicario informándonos que le han pagado tal cantidad de dinero por asesinarnos, pero que puede dejarlo estar a cambio de una suma de dinero superior. Por otro lado, también nos puede contactar una supuesta organización de caridad pidiéndonos dinero para poder ayudar a aquellos más desfavorecidos. En el primero de los casos es necesario informar de inmediato a las autoridades pertinentes, ya sea la Guardia Civil, Policía Nacional o los cuerpos de seguridad autónomicos para que se inicie una investigación. En otros casos, también lo mismo sangre fría y utilizar el sexto sentido. Un quinto intento de estafa en Internet viene procedida de ofertas de trabajo falsas que prometen condiciones realmente rentables con una nómina extraodinaria, pero que también debemos evitar bajo todos los medios. A través del correo electrónico, algunas entidades también se hacen pasar por operadores de banco. A través del correo piden cuentas de autentificación simulando el arreglo de un problema junto con el número de la tarjeta de crédito. A partir de estos elementos, los estafadores tienen acceso a la cuenta bancaria de la víctima. El pharming es parecido al anterior pero en este séptimo caso, los responsable redireccionan a través de una página web hacia sus dominios donde obtienen información del usuario.

En un octavo caso, conocido como phising, y usando especialmente el teléfono u otro tipo de comunicación, el responsable se pone en contacto con la víctima haciéndose pasar por otra persona para que le suministre datos sensibles personales. Históricamente, una de las más conocidas se producían en los teléfonos móviles y en las redes sociales. A partir de una encuesta de satisfacción de diferentes tipos de servicios se pide suministrar un teléfono móvil donde a través de mensajes publicitarios se cobra una cuota a los clientes sin avisarles por ello. Antes de la aparición de las redes sociales era muy típico en servicios de juegos o de diferentes servicios que acababan en un momento con el saldo de los clientes. También se producen estafas con determinados pisos de alquiler a través de ofertas sobre pisos inexistentes y que acaban con la entrada de nuestro piso en su bolsillo para nuestra desesperación final. Las denominadas cartas nigerianas también es otro clásico. A través de un mensaje a nuestro correo electrónico nos hacen creer que vamos a ganar una gran cantidad de dinero a cambio de unos requisitos. Finalmente, el típico anuncio de “X persona en paro ha pasado a ganar mucho dinero trabajando desde casa con este método milagroso” es otro ejemplo de estafa conocida en Internet. Sea como sea, debemos tener claro a quién denunciar cuando nos encontremos con este tipo de situaciones. No olvides que existe un cuerpo específico de la Guardia Civil que se dedica a los tipos de delitos tecnológicos y, por tanto, son expertos en este tipo de materia.

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