Además del DNI, el pasaporte es el otro documento de identidad que cualquier ciudadano español debe tener en su poder, especialmente si es asiduo a viajar fuera del territorio de Schengen. Uno de los puntos comunes con el Documento Nacional de Identidad es que debe renovarse periódicamente, y que la fecha de caducidad del documento varía en función de la edad del propio ciudadano. Es un librillo donde aparecen todos los datos personales junto con diferentes páginas donde es posible apuntar todos los visados que la persona va requiriendo para viajar a los diferentes países del mundo. De hecho, algunas personas tienen como afición coleccionar visados, como aquel que colecciona sellos o chapas de champán. Este es el primer paso para poder descubrir cómo viajar al extranjero.

¿Qué es el pasaporte?

El pasaporte tiene su origen en Francia y es el documento que expide el gobierno de cualquier país y que permite a todas las personas desplazarse a nivel internacional, ya sea en avión, tren o coche. Una de las condiciones que se exigen en las aduanas es que cualquier pasaporte debe estar en regla. De hecho, si se presenta un documento caducado, las autoridades no dejarán a la persona en cuestión ingresar en el medio de transporte y, por tanto, perderá el dinero del vuelo, del tren o deberá dar marcha atrás en caso de tratarse de un desplazamiento en coche. En este sentido, una de nuestras prioridades a la hora de planificar cualquier tipo de viaje, ya sea por trabajo o vacaciones, es verificar que en el momento del viaje el pasaporte está en regla. En algunos países, incluso, se exige un mínimo de tiempo de margen antes que caduque el documento. En este sentido, también es necesario consultar la legislación vigente en el Estado en el que vayamos a ingresar para cerciorarnos que no tendremos ningún tipo de problema ni a la llegada ni a la hora de regresar.

Los visados son otro de los elementos que debemos tener en cuenta. En función del país al que vayamos a viajar será necesario expedir un visado acompañado con nuestro número de pasaporte donde deberemos expresar los motivos que nos llevan a ingresar en dicho país, así como nuestros datos de contacto, el domicilio donde nos alojaremos así como responder a varias preguntas para que el gobierno del país nos apruebe nuestro viaje. Otro de los cambios fundamentales que han experimentado los pasaportes con el paso de los años es que han perdido importancia dentro del territorio regulado por Schengen. A diferencia de Inglaterra, después de aplicarse el esperado Brexit, los ciudadanos europeos pueden viajar por los diferentes países de la Unión, solo presentando su DNI y sin necesidad de contar con un pasaporte en regla. En este mismo sentido, lo que conocemos actualmente como pasaporte es muy diferente a lo que era antaño. Inicialmente, solo se trataba de un cuadernillo universal donde aparecían los datos personales, nacionalidad y el permiso para salir e ingresar en el país en cuestión. Con el paso de los años, se incorporó la fotografía y cada país acabó aplicando su propio diseño para sus ciudadanos.

La legalidad del pasaporte también se ha puesto en cuestión. Por desgracia, las guerras han puesto patas arriba todos los países de Oriente Medio. En esta línea, algunos han visto una oportunidad de negocio prometiendo a los ciudadanos que escapan de la guerra un plan para escapar del país y huir hacia una vida mejor. Con el previo pago de altas cantidades de dinero se dan pasaportes falsificados a las personas y se les promete un transporte mejor. También es común para el tráfico de drogas o desarrollar actividades delictivas. Para evitar este tipo de comportamientos, los países también han dado un paso al frente con la aplicación de los conocidos pasaportes con chip. La tecnología también ha llegado a este apartado facilitando la lectura de los datos del ciudadano, además de vincular los datos biométricos del ciudadano con la imagen de su cara. Resulta mucho más complicado falsificarlo y, obviamente, acelera los controles en las aduanas. La doble nacionalidad también facilita el ingreso en determinados países para vivir o buscar un trabajo mejor. Si somos hijos de inmigrantes americanos, por así decirlo, todas las dificultades que se están encontrando la mayoría de países para entrar en los Estados Unidos, debido a las políticas proteccionistas que está aplicando Donald Trump, podremos entrar a vivir a América de una manera mucho más sencilla que en el caso de otros países. Otro de los países donde resulta más difícil poder vivir de forma permanente es Japón, un estado en el que es necesario contar con un puesto de trabajo previo para poder quedarse. Pasado el tiempo de trabajo, deberemos regresar a nuestro país de origen.

Ventajas de contar con un pasaporte

Con todo, contar con un pasaporte es imprescindible para viajar, pero además también conlleva numerosas ventajas que debemos conocer. Las más destacadas son las siguientes:

  • Poder viajar internacionalmente. El pasaporte es un elemento fundamental para poder salir del territorio Schengen. Sin el documento, solo podremos viajar por los territorios de la Unión con nuestro Documento Nacional de Identidad.
  • Solicitar visados. Al mismo tiempo, en territorios de la Commonwealth como Australia o Nueva Zelanda, se requiere un visado para poder acceder a ellos que debe estar correctamente aprobado justificando el motivo de la visita, independientemente si es por turismo, estudios o trabajo.
  • Utilizarlo en caso de perder el DNI. El pasaporte tiene la misma plena validez que tiene el DNI. En caso de extraviar nuestro Documento Nacional de Identidad también podemos utilizar el pasaporte para acceder a los locales de ocio o para realizar diferentes trámites administrativos.
  • Es un documento universal. Es una de sus principales ventajas. Cuando hablamos del pasaporte hablamos de un documento que se encuentra en todos los países. En el extranjero, con un pasaporte podemos realizar cualquier tipo de gestión. En un club nocturno, una licencia de conducción o un DNI pueden no ser suficientes para poder acceder fuera de nuestro país. En este sentido, debes cerciorarte de llevarlo siempre consigo. Algunas ciudades como Las Vegas son especialmente cuidadosos con todo este tema para evitar que jueguen menores.

En cualquier caso, las autoridades ponen mucho énfasis en controlar en todo momento la fecha de caducidad del próximo pasaporte. Es un clásico que numerosas personas tengan un susto antes de irse de viaje, e incluso vean peligrar su inversión por tener un pasaporte caducado. Por ello, planifica con tiempo tus próximas vacaciones y, si sales de la Unión Europea e incluso viajando dentro del territorio europeo, controla la fecha de caducidad de tu pasaporte y de tu DNI para evitar sustos de última hora.

Todo lo necesario para conseguir cita para el pasaporte

No hay que olvidar que, como se ha dicho anteriormente, los países de la Commonwealth, y con especial atención a Australia y Nueva Zelanda, no dejan entrar a nadie dentro de sus fronteras si su pasaporte expira en un período menor a los seis meses. Por tanto, no solo no debes estar atento a cuándo expira tu pasaporte sino que además debes tener en cuenta seis meses vista. Controla tu fecha de validez, y en caso de estar próximo a su expiración acude a su renovación. Para que evites tener cualquier tipo de problema, te adjuntamos los puntos claves que debes tener en cuenta a la hora de renovar tu pasaporte. El precio de renovación del pasaporte es de 26,02 euros y el primer paso para evitar su expiración es solicitar una cita previa para renovarlo. Se puede realizar a través de una llamada telefónica al 060, o rellenando el formulario que se encontrará en la página web de citapreviadni.es. Sin embargo, en caso de no tener un DNI vigente en posesión o tratarse de menores de edad, y personas bajo la responsabilidad de un tutor, no se podrá solicitar ningún tipo de cita previa y la misma deberá reservarse de forma presencial el mismo día.

En el caso de realizar la cita online, el Ministerio de Exteriores pone a disposición una plataforma realmente accesible para todos. Los sistemas de seguridad pueden intentar vetar su acceso, aunque solo deberá burlarlo marcándolo como una excepción. A partir de entonces, se deberá enviar la solicitud, seleccionar la oficina que mejor nos venga en la provincia donde nos encontremos y dejar un correo electrónico y un teléfono móvil de contacto, en caso que pudiera ser necesario. El próximo paso es acudir a la cita para renovar el pasaporte, y hacerlo con la documentación requerida. En este caso, deberemos presentar el DNI, el pasaporte anterior esté o no en vigor (también la partida de nacimiento si nos encontramos fuera de nuestro país), y una fotografía tipo carnet para sustituir a la actual. En esta es importante que se vean bien las cejas, ya que es el elemento identificador que utiliza la policía para distinguir a cada persona. El plazo medio para conseguir el nuevo pasaporte puede llegar a ser de dos días hábiles, aunque en la mayoría de casos se expide el mismo día. Sin embargo, si nos hemos olvidado de presentar alguna parte de la documentación obligatoria pero la podemos acreditar, las autoridades podrán llegar a hacernos algún tipo de excepción si se trata de algún tipo de viaje urgente.

En otros casos, la persona que necesita un pasaporte puede ser menor de edad. En estos casos, deberá estar debidamente acompañada de un adulto y llevar consigo su partida de nacimiento expedida por el registro civil y que debe corresponderse como mucho a seis meses anterior a la solicitud del pasaporte. Obviamente, el padre, madre o tutor legal que esté encargado de la tutela o custodia del niño deberá firmar su consentimiento a la expedición de dicho pasaporte. En caso contrario, deberá disponerse de una autoridad judicial debidamente señalada. Toda esta documentación será necesaria que se presente ante la administración pública, que después de verificar que todo es correcto, iniciarán el presupuesto como se espera. Asimismo, los responsables del menor también deberán presentar un documento acreditativo, ya sea su DNI o el NIE en caso de tratarse de un ciudadano extranjero residiendo en España. Si la relación entre los responsables y el menor no quedara clara, también deberían apoyarse con el libro de familia para poder demostrar que no se trata de ningún tipo de fraude, y existe algún tipo de relación de parentesco real, o en su defecto, se cuenta con una autorización legal para hacerse con la responsabilidad del menor, ya sea por adopción o porque sus padres no puedan hacerse cargo de él o ella. Con todo, el pasaporte es una herramienta realmente útil para identificarnos, viajar al extranjero y solicitar visados que nos permitan la entrada a determinados países. No olvidemos que sin un pasaporte en regla, nuestras actividades de ocio, e incluso nuestro trabajo si viajamos con regularidad, pueden verse seriamente afectados.

¿Te ha gustado?