Todos los años ocurre lo mismo… uno de los mayores gastos en los hogares en las épocas de otoño e invierno, es el consumo de la calefacción. En algunos hogares la factura es completamente desorbitada y son muchos los que se preguntan, cómo pueden intentar reducir ese gasto, sin tener que renunciar al calor o pasar frío.

Evidentemente, la solución no está en no encender la calefacción. Pero sí, podemos intentar ver qué hacer para que la factura sea lo más “llevadera” posible y no nos cause un auténtico shok al verla.

En España por ejemplo las familias pueden llegar a consumir un total de un 25% de consumo energético. Imaginaros… tanto si es calefacción eléctrica como calefacción de gasoil.

El mayor error que se comete siempre, durante todos años y es un suma y sigue, es el mal funcionamiento en cuanto a la temperatura. Y no es una tontería, no…Porque llegan después del infierno la primavera y son muchos los días en que de repente, nos vemos con veinte grados y de repente, bajan a los pocos días muchísimos grados y volvemos a estar helados. Y es aquí el problema, ¿Qué hacemos?, ¿Seguimos con la calefacción en toda la casa o nos tapamos con mantas o directamente, aguantamos y nos helamos? Si, se puede ahorrar calefacción, sólo hay que seguir algunos consejillos.

Instrucciones para ahorrar calefacción

Hoy por hoy, elegir entre los radiadores que son de gas o los eléctricos, tampoco tienen muchísimas diferencias (como si podía ser hace unos años). La diferencia entre los térmicos es que están preparados en principio, para intentar ahorrar energía, pero aportando la misma temperatura que lo harían los de gas. Pueden resultar algo más caros, pero si tienes en cuenta que gastarás menos… salen rentables.

Si puedes tener la opción de regular el termostato y programarlo, mucho mejor. Puedes controlar tu mismo/a la temperatura y activarlo para que se encienda y se apague solo, aunque tu no estés en tu hogar. Es súper práctico porque puedes programarlo para que cuando llegues a casa, esté calentita o cuando salgas, se apague.
Intenta tener un buen aislamiento.

Otro de los factores que contribuyen y mucho al gasto tanto económico como energético. Puedes tener la mejor calefacción, haber invertido mucho dinero y tener muchas cosas en cuenta para ahorrar en calefacción, pero si el aislamiento falla…mira bien las ventanas (que es donde más se pierde la energía) si son viejas, es más que seguro que estés perdiendo energía, si están mal colocadas también. Haz una revisión y compruébalo. Puedes estar perdiendo hasta un 30% de energía sólo por tener un mal aislamiento. No olvides tampoco las puertas y si tienes terraza, lo mismo. No es muy caro intentar arreglarlo (hay opciones, claro) pero las más económicas siempre son los burletes o para las ventanas, masillas/siliconas.

La ventilación (la gran olvidada cuando hace mucho frío) pero es fundamental. La casa debe airearse, que se purifique el aire y que no haya condensaciones. La mejor hora para abrir las ventanas es al mediodía (cuando hace mucho frío) porque de buena mañana directamente podéis quedaros congelados. Tampoco hace falta que dejéis las ventanas abiertas todo el día, con un mínimo de cinco minutos y un máximo de diez, es más que suficiente.

¿Que necesitas para ahorrar calefacción?

  1. Elige un buen sistema de calefacción. A veces lo barato puede salir muy caro…sobre todo en lo que se refiere al consumo. Piénsatelo bien antes de comprarlo e instalarlo.
  2. La instalación es muy importante. No penséis solamente en el desembolso inicial. Pensad lo que os supondrá a la larga ahorraros mucho dinero o que cada año os pase lo mismo y os lleguen facturas desorbitadas. ¿os compensa? Pensad si os puede venir mucho mejor instalar una caldera de gas, una caldera de gasoil o bien una que sea eléctrica.
  3. Lo que a priori puede parecer mucho más caro en un inicio y con el tiempo termina siendo más rentable, son las calderas de gas.
  4. Utilizar el termostato. Es importantísimo que empieces desde ya, a utilizarlo y hacerlo de la manera más adecuada y eficiente posible. Cuanto más baja sea la temperatura, menos dinero gastarás. Tanto es así que se ha podido comprobar que de media cada año puedes ahorrarte hasta setenta euros sólo con utilizar el termostato correctamente.
  5. De día programa el termostato a unos 20º y por la noche, bájalo a unos 15º. Ten en cuenta que también dependerá un poco de la zona en la que vivas y el clima que en ese momento haga por la zona. Pero a rasgos generales, una temperatura media de un invierno “normal” sería ésta.
  6. ¿Qué haces si tu caldera es vieja y no tienes termostato? Invierte en uno. Que te lo instalen e invierte en ello. Lo terminarás agradeciendo.
  7. Haz periódicamente, un mantenimiento de la calefacción. Sencillo. Es vital para dejar de gastar. Si tu caldera es muy antigua seguro que está dando más gastos que ahorro, porque consumirá mucho más, será más que probable que no tenga termostato y no podrás controlar lo que consumes ni la temperatura, tardará mucho más en calentar… hecha cuenta.
  8. Haz una buena purga. ¿Qué significa purgar los radiadores? Es muy necesario, importantísimo, para que funcionen correctamente y no gastes en exceso. Hazles una purga siempre, en la temporada antes del invierno (así ya los tienes preparados).
  9. No tapar nunca los radiadores. Es una cosa que en algunos hogares todavía se sigue viendo, un error garrafal. Si tapas los radiadores el calor quedará ahí, estancado y no llegará bien por todo el hogar. Conclusión, estarás perdiendo energía y dinero.
  10. Ten en cuenta la cantidad de radiadores. Es importante, sí. Tenlo en cuenta siempre valorando el espacio de tu hogar. Si tu casa es grande, tener pocos radiadores gastarás mucha más energía porque necesitarán estar más rato encendidos y, por tanto, terminarás pagando más en la factura.

Consejos para ahorrar calefacción

Hay pequeños trucos que son totalmente gratuitos que sirven de un extra para compensar el gasto o en caso de que la economía del hogar esté bastante perjudicada y vayáis bastante mal. El truco de cerrar la casa bien por la noche. Me refiero a las ventanas. Cierra bien las ventanas, bajad las persianas y correr las cortinas. Todo cerrado siempre por la noche y de día, todo lo contrario. Así irá entrando el sol y calentará o por lo menos temperará un poco las estancias. A la hora de irse a dormir, que no os preocupe morir sepultados por kilos de ropa. Colocar sábanas de franela si las tenéis (o hace muchísimo frío donde vivís), utilizad nórdicos, mantas… y un pijama bien gordito. Alomejor simplemente, con estos trucos, no es necesario ni encender la calefacción por las noches o madrugada.

Durante el día, en casa, id bien tapados. Con camisetas térmicas, una buena sudadera, un jersey de lana… taparos bien y bajad la calefacción o directamente, ni la encendáis si podéis evitarlo.

Si el suelo es de cerámica o tenéis mucho frío, colocar alfombras ayuda y mucho. Otro truco es, si no vais a estar en algunas habitaciones o solamente es un momento o entrar y salir… no es necesario tener encendido ese radiador. Apágalo, es un gasto innecesario.

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