Una de las cosas donde más dinero se va en el presupuesto del hogar, es en el gasto energético. Llegan cada vez las facturas más infladas, más dinero a pagar… y llega un momento en el que ya no sabes qué hacer para poder ahorrar energía. ¿Es tu caso? Sobre todo, cuando llega el invierno y debes intentar calentar la casa, pero es que después llega el verano y el calor insoportable y gastas también mucha energía porque de lo contrario, te asas viva.

Lo mires como lo mires… siempre estás gastando y son cosas realmente imprescindibles. Sin tener en cuenta el consumo diario. Véase el termostato para calentar el agua, las luces de la casa, el horno, los electrodomésticos, aparatos eléctricos, tecnología, etc. Es un suma y suma… y al final del mes, la factura nos asusta.

No podemos hacer nada para cambiar lo que cuesta la luz (que por cierto cada vez sube más y es más caro) pero sí podemos intentar por todos los medios, ponerle o intentarlo, remedio o echar mano de pequeños trucos.
Hay cosas que no solemos tener en cuenta o que directamente, las desconocemos. Y sin saberlo, pensando que estamos haciendo lo correcto, ¡no paramos de gastar y sumar un extra en la factura de energía!

Instrucciones para ahorrar energía

Una de las cosas que más hinchan la factura, son los aparatos que has dejado en stand-by. ¿esto qué significa? Que tú te crees que, por tener el aparato apagado, ya no consume energía. Si piensas eso, ¡estás muy equivocado/a!

El gran consumo silencioso (así se le llama) porque se cree erróneamente que, teniendo los aparatos apagados, ya no gasta energía. Hay que fijarse en una cosa para que no os vuelva a ocurrir más y desde este mismo momento, le pongáis remedio (porque os aseguramos que, si lo hacéis, veréis como va disminuyendo el gasto energético en la factura mes a mes).

Fijaros en la lucecilla led (por ejemplo, de la televisión, el ordenador, aparatos electrónicos…) si está encendida esa pequeña luz, está gastando energía. Por tanto, apágala completamente.

Si tienes los aparatos electrónicos conectado a una regleta de varios enchufes, simplemente apaga esa luz (también verás que la luz led está encendida y es otro extra más…), desconéctalo. Tan sencillo como darle al botón y apagarlo. Dejarás de gastar energía. Cuando necesites encenderlo, bastará con darle de nuevo al botón y listo.

En épocas de verano, con tanto calor y buen tiempo, intenta ahorrar muchísima energía secando la ropa al sol. Imaginad lo que puede suponer el consumo de la secadora durante todo el verano. Porque durante todo el año, con ciertas estaciones, es imprescindible. Pero cuando hace mucho sol y calor… puede suprimirse. Por tanto, los bañadores, los bikinis, las toallas… teniendo en cuenta que cada día tendrás que secarlos, sin contar toda la colada que ya tengas que hacer… Echa cuentas. Si puedes tenderla y dejarla secar al sol, no lo dudes.

Además, la secadora, aunque es un gran invento y nos ayuda mucho, estropea un montón la ropa y la desgasta.
Cuando cocines consumirás muchísima energía dependiendo de qué utilices. Por ejemplo, hay algunos electrodomésticos que necesitan estar encendidos a diario (como es el caso de la nevera y el congelador) pero otros como son el microondas, secadora, aspirador, lavadora, etc. No son necesarios estar a diario a todas horas, encendido. El microondas ten en cuenta que, si tiene la opción digital y tienen reloj, irá consumiendo energía a diario… Muchas lavadoras tienen tantos extras que hasta opción de reloj llevan. Por tanto, mientras no tengas que utilizaras, desconéctalo.

¿Que necesitas para ahorrar energía?

  1. Apaga siempre los aparatos en Standby. Es uno de los mayores gastos, porque están continuamente consumiendo. Se les denomina el gasto silencioso. Porque ni te das cuenta, pero no para de sumar un gasto de energía que al final, es un buen pellizco.
  2. Apaga siempre las luces cuando salgas de las habitaciones. Si no estás en una habitación, sala, estancia… apaga la luz.
  3. Mientras sea de día, ¿para qué encender las luces? Si tienes una buena iluminación, no es necesario.
  4. Intenta abrir bien las ventanas, levanta completamente las persianas y que corra bien la luz.
  5. Cuando vengan épocas de calor, abre las ventanas completamente (entre la tarde/noche) que no hay sol y así la estancia empezará a refrescarse y airearse. Te ahorrarás un buen pellizco en el aire acondicionado o ventiladores.
  6. Si te gusta la iluminación y sueles tener guirnaldas de luces o quitamiedos para los más pequeños de la casa, cómpralos, pero de pilas. Ahora es muy fácil poder encontrarlos así. Es mucho más económico comprar pilas que tenerlo conectado a la red y consumir energía. Además, es mucho menos peligroso.
  7. Evita la secadora en verano. Seca la colada al sol. Sobre todo, la ropa de baño y las toallas de la playa (que no pararas de tender durante todo el verano).
  8. Cambia las bombillas de tu hogar. En este aspecto debes invertir un poco, pero lo que en un principio será un gasto, se convertirá en un gran ahorro. Compra bombillas de bajo consumo. Hacen más luz y consumen mucho menos.
  9. Limpia bien la casa y airéala. Parecerá una tontería, pero si a diario abres todas las ventanas (con cinco minutos es suficiente) la casa estará más fresca, en verano esto se agradecerá (todo el año también), y se respirará más limpio.
  10. Limpia los cristales de las ventanas con regularidad. Parece una tontería, pero no es lo mismo la claridad y luz que aporta una ventana completamente limpia que unos cristales llenos de porquería.
  11. A la hora de cocinar, limita el cocinar cualquier cosa al horno. Pequeñas cosas no salen a cuenta…puedes cambiarlo por el microondas con la opción de grill, por ejemplo.
  12. Cuidado con la calefacción. Es uno de los incrementos más altos en invierno. Puedes intentar jugar con la temperatura. Por ejemplo, enciéndela un rato y cuando empiece a estar temperado el ambiente, apágala. Abrígate por casa, cúbrete con mantas en el sofá o ponte una bata (no será sexy, pero sale muy rentable todos lo meses) y ya sabéis el dicho… ande yo caliente…ríase la gente.
  13. Si usas el lavavajillas no lo enchufes hasta que no esté completamente lleno. No gastes tontamente tanta energía energética y consumo de agua.
  14. Invierte en una olla a presión para cocinar. Ni te imaginas lo que te puedes ahorrar no sólo en energía, sino también en tiempo.
  15. Asegúrate que las ventanas y las puertas están bien aisladas. Muchas veces ni nos damos cuenta de que las ventanas empiezan a tener pequeñas fisuras por las zonas de los marcos y las puertas principales o las del hogar, lo mismo. Es importante revisarlo.
  16. Cierra las puertas de cada estancia cuando enciendas la calefacción, estufas, aires acondicionados… calentarás antes la estancia, podrás apagarla antes y no la abras para que no se vaya la temperatura.
  17. Duerme con las luces apagadas. Si te gusta tener un poco de luz, puedes comprarte luces led que van con pilas (no gastarás energía).

Consejos para ahorrar energía

Si tienes electrodomésticos desde hace muchos años, intenta echar cuentas o aprovechar ofertas, para comprártelos nuevos y con opciones de ahorro energético. Gastarás no solo menos luz sino también menos agua y estarás ayudando a la conservación del medio ambiente.

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