Vivimos en plena Sociedad de la Información en un mundo completamente interconectado a través de Internet. Por ello, contar con conexión a la red es algo fundamental para sobrevivir tanto en el ámbito doméstico como en el ámbito profesional. La globalización obliga a establecer comunicaciones entre personas que pueden estar situadas a miles de kilómetros, e incluso en otros continentes y diferentes husos horarios. Sin embargo, como se dijo cuando se creó la web 2.0, la democratización de Internet había llegado.

Ahora, mismo los diferentes gestores de contenidos son aptos para todo tipo de personas que quieran comunicarse a través de la red. Son una buena forma de ganar dinero. Sin embargo, para establecer dichas comunicaciones hace falta acceso a la red, y contratar wifi es una de las mejores opciones disponibles que tenemos a nuestra disposición.

¿Qué es el wifi?

Todos los que vivimos la llegada de Internet por todo lo alto al final del siglo XX nos sonarán diferentes formas de conexión que hemos ido utilizando. Sin embargo, al principio de todo el denominador común era la conexión por cable desde un router que emitía la señal hasta nuestro ordenador. Sin ese cable era imposible obtener disponibilidad de acceso a la red. Precisamente, el wifi cuenta con el factor diferencial que permite conexión a la red de una forma totalmente inalámbrica. Paralelamente, a esta posibilidad las conexiones a Internet han evolucionado también en términos de velocidad.

Cuando medimos la velocidad de la conexión a Internet debemos fijarnos tanto en la de subida como en la de bajada, es decir, lo que tarda en obtener la información del servidor al que estamos intentando entrar como lo que tarda nuestro ordenador en recibir dicha información. Todos recordamos los routers convencionales, antes de pasar por la señal RDSI y la posterior ADSL. Además, también recordamos que en los primeros años de Internet era necesario que el teléfono estuviera implicado en todo este proceso, es decir, si no teníamos línea telefónica tampoco teníamos conexión a Internet. Por tanto, con el paso de los años se ha trabajado en implementar la velocidad de conexión, la metodología y la independencia de todos estos dispositivos.

Otro de los grandes problemas, y que ha permitido solucionar la red wifi, es aprovechar una misma conexión para poder conectar a diferentes ordenadores. Como hemos dicho, para ello se necesita una mayor velocidad de subida y bajada, algo que se ha podido implementar también con la llegada de la fibra óptica. El sistema es diferente y son cables de cobre los que permiten conseguir este tipo de ventajas. De esta manera, se pueden conectar diferentes equipos de computadoras sin la necesidad de perder rendimiento en ninguno de los ordenadores. La comodidad también es otro de los puntos a destacar. Antes cuando se quería compartir una red era necesario que estuvieran todos conectados por cable y, por tanto, el rango de movimiento era mucho más bajo.

Por tanto, cuando utilizamos wifi estamos utilizando una comunicación totalmente inalámbrica, sin la necesidad de cables. Para su funcionamiento, es necesario un router que cuente con una antena que será la encargada de emitir la señal de conexión a Internet. Esta antena también servirá para distribuir toda la señal de una forma totalmente uniforme dentro del radio de acción al que tenga alcance. Por tanto, muchos equipos se pueden beneficiar de una misma conexión sin la necesidad de utilizar un entramado de cables que pudiera ser incómodo a nivel de procedimiento y, además, poco estético cuando hablamos tanto de un hogar como de una empresa. Actualmente, prácticamente todos los locales se benefician de una tecnología de tipo wifi.

Beneficios del wifi

Con todo, la tecnología wifi cuenta con enormes beneficios para todos aquellos usuarios que opten por la utilización de este tipo de conexión para su rutina y vida diaria. Algunos de los más destacados son:

  • Simplicidad. La eliminación de elementos tecnológicos es una de las principales ventajas de la tecnología wifi. Permite ahorrar energía eléctrica y, además, eliminar todo el entramado de cables que podía perjudicar a este tipo de tecnología.
  • Sin necesidad de cables. Como se ha dicho anteriormente, una antena es suficiente para conectar múltiples equipos de una forma sencilla y totalmente eficaz. Puedes moverte por la casa con total libertad si usas un portátil que si llega la señala seguirás teniendo wifi.
  • Conexiones wifi en todos sitios. Además de la casa, si sales de ella y necesitas conectarte a Internet puedes acudir a muchos más sitios que un simple cibercafé. Prácticamente todos los aeropuertos y restaurantes cuentan con conectividad wifi y, por tanto, con la posibilidad de conectarnos sin problemas.
  • Flexibilidad. Es una conexión realmente flexible ya que incluso un smartphone, a través de una aplicación, puede servir como punto de entrada para dar wifi a tu propio teléfono.

Cómo contratar wifi

Hoy en día, prácticamente cualquier tipo de edificio cuenta con conexión wifi. La generalización de este tipo de tecnología ha llegado hasta el punto que se ha llegado a desarrollar la denominada alergia a este tipo de tecnología y, que generalmente, se caracteriza por intensos dolores de cabeza para las personas que lo sufren. Sin duda, la cantidad de conexiones wifi que se pueden encontrar por la calle llegan hasta el punto que es imposible escapar de ellas. Las escuelas, los centros de formación superior, las oficinas, las grandes empresas, los hospitales y los hogares son los principales centros de conectividad. Sin embargo, las grandes ciudades ya ofrecen a sus habitantes conexión wifi de forma completamente gratuita, especialmente en Barcelona y Madrid, por lo que es necesario contar con un plan de datos.

No obstante, la gran pregunta es: ¿cómo puedo contratar wifi? Realmente, existen muchas maneras de ello. La primera es aprovecharte de las conexiones públicas, especialmente si vives en una gran ciudad. La tradicional, sin embargo, es ponerte en contacto con las diferentes empresas telefónicas que ofrecen conexión wifi como son Jazztel, Movistar, Vodafone, Ono u Orange, entre otras. Actualmente, además, existen planos de precio totalmente personalizados y que incluyen múltiples servicios. Son alguna de las diferentes formas de ahorrar que podemos encontrar. Antes estábamos acostumbrados a contratar teléfono, móvil y conexión a Internet por separado, e incluso podíamos llegar a contar con diferentes operadores para cada dispositivo. Ahora, te sale más a cuenta integrarlo y buscar una tarifa que se adapte a tus necesidades. Por ejemplo, prácticamente ya no se llama sino que nos comunicamos a través de servicios de mensajería instantánea como Whatsapp. Por ello, nos interesa más tener más datos para que nos duren todo el mes.

Por ello, si quieres contratar conexión wifi ponte en contacto con los diferentes operadores para informarte y llegar a un acuerdo comercial con ellos. Posteriormente, un técnico de la compañía vendrá a tu hogar u oficina para instalarte el aparato y realizar las pruebas pertinentes para asegurarse que todo funciona correctamente. A partir de aquí, ya dispondrás de conexión a Internet con un nombre de WLAN y una contraseña que debes utilizar para introducirla en cada uno de los equipos que quieres que tengan acceso. Es privada, y por tanto, solo debes compartirla con quien quieras darle conexión. En caso contrario, no debes hacerlo. Robar wifi es uno de los grandes contratiempos.

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