Hacerse rico es el sueño de muchas personas que fantasean en vivir en grandes propiedades y disponer de coches de lujo, además de una vida llena de fiesta y escasas preocupaciones. Sin embargo, lamentablemente esto no son más que sueños para la mayoría de la población, mientras que las personas que disponen que de altas rentas económicas son una enorme minoría. El mundo está caracterizado por una enorme población con rentas medias y bajas y una pequeña parte con una enorme cantidad de dinero. No obstante, el principal problema radica en que la diferencia entre la cuenta bancaria de un grupo y de otro es realmente grande por lo que la diferencia de clases está muy marcada actualmente. Unos tienen demasiado y, otros en cambio, tienen demasiado poco. Otros, en cambio, optan por vivir sin dinero.

¿Qué es ser rico?

Todo el mundo al que se le pregunta sobre qué es ser considerado rico tienen claro que es alguien con mucho dinero. Sin embargo, es un concepto totalmente subjetivo y suele compararse respecto a la capacidad económica de quien realiza la comparación. Obviamente, si tenemos el triple de dinero que la persona con la que nos estamos comparando diremos que nosotros somos ricos pero, en caso contrario, diremos que es la otra persona la que es rica. Todo depende con quién nos comparemos. Pero se pueden realizar otro tipo de comparaciones sin tener en cuenta el resto de personas. No todos tenemos las mismas necesidades ni exigimos las mismas condiciones para vivir. Por tanto, si somos alguien modesto que nos conformamos con bien poco, a la mínima que nos sobre algo de dinero podremos considerar que somos ricos. En cambio, si somos alguien que vivimos con muchos lujos tendremos más dificultades y necesitaremos una mayor cantidad de capital para considerarnos ricos.

Sea como sea, este concepto fue definido por un periodista de Wall Street, Robert Frank, que concluyó que la riqueza de las personas era totalmente subjetiva aportando argumentos similares a los escritos en el párrafo anterior. Si buscamos algo cuantitativo, y una forma de expresar con números la riqueza de una persona, en Gran Bretaña hubo una compañía de seguros que puso una cifra concreta a partir de la cual se podría considerar rica a una persona. A través de una encuesta se consideró los 145.000 dólares anuales como algo insuficiente para entrar en este selecto club, y que como mínimo los participantes han de cobrar anualmente 220.000 dólares para considerarse ricos. Obviamente, y como se ha dicho anteriormente, las encuestas son relativas y, en función del tipo de persona que optemos por elegir como muestra sacaremos unas conclusiones u otras. El universo es relativo en este aspecto.

Para otros, solo con tener un negocio ya se considera ser rico. Son dueños de una empresa, aunque sea pequeña y mediana, y con eso es más que suficiente. De hecho, la clase rica siempre se ha visto como el enemigo de la clase trabajadora. Si repasamos la historia vemos que la riqueza siempre ha sido sinónimo de poder. Los más ricos siempre han sido los más poderosos y, por tanto, los que tenían mayor capacidad de decisión. En la edad media, el proletariado estaba obligado a pagar un tributo a su rey y también tenían derecho privilegiado en cuanto a la pernía. Una vez entramos en la edad moderna nos seguimos encontrando con la misma circunstancia. La burguesía pagaba sueldos muy bajos al proletariado y, por tanto, como necesitaban el dinero para sobrevivir y tirar adelante sus familias eran maniobradas por ellos. Por esta razón, surgieron movimientos obreros como el ludismo, el socialismo utópico, el anarquismo o el comunismo que se oponían a este tipo de circunstancias que les convertían en esclavos durante el resto de su vida. Uno de los hechos que se ha roto con el tiempo ha sido la obligación de pertenecer a una casta como ocurre en la religión hindú. Si tenías la suerte de nacer en una familia rica, eras rico el resto de tu vida y viceversa. Principios como la meritocracía se han reforzado con la llegada del siglo XXI.

Beneficios de ser rico

Con todo, ser rico tiene enormes beneficios a lo largo de la vida de la persona debido a su enorme capital que le facilita y mucho el desarrollo de su vida personal. Los más destacados son los siguientes:

  • No hay preocupaciones. Ganarse el pan de cada día y tener un plato encima de la mesa es una de las grandes preocupaciones que existen actualmente entre la población trabajadora. Ser rico implica quitarse de encima este problema.
  • Permitirse los caprichos que uno quiera. Muchas veces vamos por las tiendas y vemos algo que nos gustaría comprar pero nos damos cuenta que no tenemos el suficiente dinero para hacerlo. Sabemos que si fuéramos ricos sí optaríamos por dicha compra.
  • Viajar constantemente. Irse de vacaciones cuando lo deseemos no es posible si tenemos un trabajo fijo. Tenemos un mes de vacaciones y, en numerosas ocasiones, no podemos elegirlo. Si somos ricos podremos hacerlo.
  • No trabajar. Precisamente, el ser rico nos permite vivir de renta y, por tanto, no es necesario que cada día madruguemos para ir a trabajar, en algunas ocasiones cobrando un sueldo que no consideramos suficiente para nosotros.

Sin embargo, hay que tener en cuenta los problemas de ser rico, y las precauciones que deben tomarse. Muchas personas han perdido todo lo que tenían por intentar vivir por encima de sus posibilidades y no hacer un uso eficiente del capital. Por ello, es especialmente recomendable que si consigues reunir una gran cantidad de dinero contactes con algún asesor financiero de confianza que te ayude a diversificar correctamente el capital para hacer un uso totalmente inteligente de la unidad monetaria para que te pueda durar y no te provoque dolores de cabeza.

Cómo hacerse rico

Así, uno de los grandes secretos que quieren descubrir muchas personas es la fórmula para hacerse rico. La realidad es que existen múltiples caminos que llevan al éxito y, por tanto, a aumentar los números de cualquier cuenta bancaria. Uno de los más sencillos y que pueda cambiar la vida de muchos de un día para otra es que nos toque la lotería. El sueño de muchas personas es que el sorteo del Euromillones o el Gordo de la Primitiva anuncie su número como premiado. Pese a todo, la probabilidad de conseguir vencer es realmente pequeña. Pongamos por caso que somos los afortunados con un buen pellizco de la lotería. Si este es nuestro caso, y después de pagar el 20% en concepto de impuestos, es necesario pensar bien en qué dedicaremos nuestro dinero y que pidamos un asesoramiento para realizar inversiones que sean adecuadas. No puede caer la lotería del cielo pero también podemos heredar muchos millones por parte de nuestros padres. En ambos casos sería el factor suerte el principal que entraría en juego.

Además de la diosa fortuna también existen otras maneras para hacerse rico. Una de las más habituales es convertirse en emprendedor y tener éxito. Estableciendo el sistema habitual del capitalismo, podemos crear una empresa que tenga cabida dentro del mercado y acabemos ganando mucho dinero. Cojamos el caso de Google de Sergey Brin y Larry Page. Empezaron en un verdadero garaje y acabaron creando el principal buscador a nivel mundial de Internet consiguiendo muchos millones. Es otro de los sistemas que podemos encontrar. Emprender para conseguir ganar muchísimo dinero, como hay muchos casos en el mundo. Si somos empresarios y, además, damos con la tecla ganaremos enormes cantidades de capital. También existen trabajos que por si tienen sueldos espectaculares. Uno de los principales es el fútbol. ¿Sabes cuánto cobra Leo Messi? Además de los futbolistas, los principales dirigentes en el mundo de la política, otros deportes como el baloncesto americano o aquellos inventores que han realizado alguna patente también son personas que acaban concibiendo una enorme cantidad de dinero.

Esto lo puede conseguir una parte pequeña de la población. Pero, la mayoría también pueden ser ricos si actúan como ellos. ¿A qué nos referimos? Muy sencillo. A saber cómo operar con el dinero. Una de las grandes preocupaciones en España es la pensión que vamos a percibir cuando nos jubilemos, sobretodo ahora que parece que el Estado se ha cargado la hucha de las pensiones. La realidad es que podemos lamentarnos toda nuestra vida o crearnos nuestro propio plan de pensiones. Basta con que separemos 50 o 100 euros mensuales, en función de lo que podamos permitirnos. Ese dinero irá creciendo con el tiempo, así que cuánto más jóvenes empecemos mejor. El interés compuesto será nuestro mejor aliado. Si separamos cien euros significa que al año tendremos 1200 euros listos para ser aprovechados cuando nos jubilemos y que irá creciendo con el 3 o el 4 por ciento de interés que nos ofrecerá el banco. Sin embargo, el tiempo será nuestro mejor amigo ya que el interés compuesto es exponencial y, por tanto, aumenta a medida que pasa el tiempo. Esta es una medida que podemos seguir todos, mientras que las anteriores solo están al alcance de unos pocos.

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