La ropa tiene un ciclo de vida determinado como todo producto que sale al mercado lanzado por una empresa. Con el tiempo, las prendas que usamos se devalúan perdiendo todo su valor y, por tanto, restando importancia para nosotros. A partir de entonces se nos abren diferentes opciones aunque la mayoritaria que siempre acabamos eligiendo es la de tirarla a la basura. Existen otras opciones como la de regalar las prendas de ropa a otras personas o, incluso, vender la ropa usada como una opción para administrar dinero. Hoy en día, las redes sociales y la globalización han abierto los mercados y en algunas plataformas como Wallapop se acaba vendiendo de todo.

¿Qué es la ropa usada?

Algunas tendencias como el fast fashion o el consumismo han sacado a relucir nuevos modelos de negocio como es el de la ropa usada o el de comprar en Ikea por Internet. Según la OCU, cada español tira a la basura siete kilos de ropa a lo largo del año. Sin embargo, en los últimos años, y también fruto de la educación verde que recibe cada vez un mayor número de población está surgiendo con fuerza la necesidad de reciclar o reutilizar hasta la ropa. Incluso, muchos optan por dar la ropa a asociaciones y ONGs para repartirlas entre los más pobres y hacerles un favor antes que mandarlas al contenedor y perder toda opción a seguir dándole un uso. Las iglesias, incluso, cuentan con diferentes tipos de contenedor para arrojar la ropa de aquellos que uno ya no necesita para darles una utilidad benéfica entre los más necesitados. Esto en España ha generado un negocio que preocupa a los autoridades. Muchos, en un intento desesperado de querer salir adelante, se adueñan de forma ilegal de este tipo de ropa para venderlas por precios mínimos (hablamos incluso de jerseys o calcetines por uno o dos euros) en mercadillos alegando que es ropa que le han regalado. En Madrid, sin ir más lejos, el Ayuntamiento retiró en los últimos meses hasta 6.000 contenedores de ropa ilegal empleando hasta 100.000 euros en este fin.

Es una realidad que el negocio de la ropa de segunda mano ha crecido en España en los últimos años. La crisis económica es el principal motivo. Las familias han querido recortar gastos de todos lados. Pese a que los gimnasios son los que más han sufrido las consecuencias de la crisis en forma de baja de socios, el tipo de ropa utilizado por la gente también se ha visto afectado. Incluso, en nuestro país han surgido empresas que se dedican al alquiler o la venta de ropa usada. Entre ellas destaca Percentil. ¿A qué se dedica esta compañía? Básicamente, paga por la compra de prendas de ropa de otras personas para venderlas a otras personas. De hecho, presumen de vender ropa con un precio rebajado un 85% respecto al importe original que se podría encontrar por una prenda similar, pero nueva.

La volatilidad del mercado, las tendencias que llegan para quedarse un tiempo junto a la necesidad de muchas personas de cambiar constantemente han sido los principales motivos que han llevado a este negocio a quedarse y tener éxito. ¿Para qué vas a comprar un vestido que a lo mejor solo utilizamos una vez? A partir de aquí, podemos optar por dos opciones. O alquilarlo a un precio mucho menor y devolverlo, o bien, adquirirlo de segunda mano y a un precio mucho más rebajado. Sin embargo, esta tendencia no solo se repite con la ropa sino con prácticamente todos los productos del mercado.

Ventajas de vender la ropa usada

Con todo, vender la ropa usada tiene ventajas para todos los usuarios que se ven implicados en la transacción, tanto el que vende la prenda como el que la acaba comprando. Las más destacadas son las siguientes:

  • Sacar un valor a la ropa. La operación es perfecta. Has comprado una prenda de ropa por un precio determinado, has utilizado dicha prenda durante un período de tiempo y, finalmente, has acabado recuperando parte de la inversión que realizaste un tiempo atrás.
  • Darle una segunda vida a la prenda. Además de sacar tu un valor también permites que esa prenda de ropa se pueda reutilizar. Algunas personas se conforman con una prenda que no sea nueva y, por tanto, que tu se la vendas es un buen síntoma.
  • Evitar que se vayan a la basura. Este es otro punto a favor de vender la ropa usada. Cuando algo lo tiras a la basura, ese producto acaba descompuesto e inutilizable. Venderlo a otra persona es seguir dándole un uso útil a la ropa.
  • Acción de responsabilidad social. Por desgracia, muchas familias no se pueden permitir el lujo de comprar ropa totalmente nueva. Si le añadimos la opción de comprarla usada estaremos haciéndoles un favor social pese a que nosotros acabemos sacando un beneficio por ello.

De esta forma, y tal como has visto en estas cuatro ventajas de sacar a la venta nuestras prendas de ropa que ya tienen un ciclo determinado, estas ventas que podemos realizar benefician a todo el mundo y, por tanto, es recomendable llevar a cabo este tipo de acciones.

Cómo vender ropa usada

Así, en Internet hoy en día podemos encontrar múltiples opciones para comprar ropa usada y dejar de malgastar dinero. Una de las empresas más usadas en España es la de Micolet, que lo hace todo por tu ropa. El primer paso se basa en vaciar tu armario y seleccionar aquellas prendas que desees vender. Obviamente, la compañía publica unas condiciones en su página web que debes cumplir al dedillo y siendo estricto en todo momento. Léelas con detenimiento antes de solicitar que vengan a tu casa para recoger la ropa. Porque ese es otro de los puntos diferenciales de esta compañía. Ellos se ocupan absolutamente de todo y vienen hasta tu casa para recoger la ropa usada que quieres vender. Para ello, deberás complementar una hoja de recogida y preparar una caja con las prendas antes que venga el mensajero a recogerla. El último paso lo hace la propia compañía. Verán el estado de la ropa, te enviarán una valoración con una propuesta de precio y tú serás el que acabará decidiendo. Si estás de acuerdo con lo que te ofrecen te enviarán el dinero. En caso contrario, te devolverán la ropa.

También existe la opción de vender la ropa usada a través de tiendas físicas. En nuestro país tienes varias opciones como los mercadillos, que están prácticamente presentes en todas las ciudades. Los vendedores ambulantes siempre están interesados en adquirir prendas de ropa de segunda mano para venderlo a un precio competitivo. Puedes ofrecerle tus prendas si dispones de ellas. Mil Modelitos es otra de las grandes opciones y, al igual que Micolet te la vienen a recoger a casa. Según ellos, te pueden llegar a pagar entre uno y doce euros el kilo de ropa admitiendo compra moderna y de hasta dos temporadas atrás. Si tienes ropa que quieres vender de hace más de dos temporadas te la cogerán siempre que esté en un estado perfecto aunque el precio que puedes sacar por ella será sensiblemente menor. El kilo de ropa se pagará entre 30 céntimos y un euro, si es de dos temporadas más atrás. En Internet existen algunas páginas web conocidas como Wallapop, Ebay o Vibbo que ofrecen exactamente el mismo servicio que las anteriores aunque no se centran exclusivamente en la venta de ropa usada.

El funcionamiento en las plataformas anteriores es muy similar y sencillo. Tienen la posibilidad de descargar la aplicación para tu teléfono móvil para tenerla contigo todo el tiempo. En cada una de estas páginas web eres totalmente independiente y ya no vendes a ninguna compañía sino que vendes a particulares. Por ello, la metodología consiste básicamente en la publicación de anuncios atractivos que seduzcan a los consumidores y te acaben comprando las prendas de ropa. Tu faceta comercial entra en acción y, por tanto, deberás realizar acciones de marketing puras y duras. Algunas personas tienen mayor facilidad para vender mientras que otras, en cambio, tienen mayores dificultades. Sin embargo, ten también en cuenta que según la página a la que te dirijas puedes encontrarte con que te cobren algún tipo de comisión por  venta realizada en su página. Es un factor a tener en cuenta a la hora de establecer precios para tus productos, si tenemos que restarle una parte del pago por la prenda de ropa para pagar dicha comisión. Por ejemplo, Chichfy es una de las plataformas favoritas de mucho para vender ropa de segunda mano pero dicha página se queda hasta un 20% de comisión del precio de tu producto que acabes vendiendo en Internet. Con todo, la ropa usada ha cambiado su tendencia en los últimos meses. Antes iba sí o sí a la basura una vez decidimos que ya no nos sirve. Ahora podemos darle otro valor extra, ayudar a aquellos más desfavorecidos y al planeta Tierra reciclando y reutilizando la ropa. Antes de mandarle al container y que sea destruida, piénsatelo dos veces porque puedes sacarle un beneficio y, además, ayudar a terceras personas.

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