Los daños y perjuicios exigibles en una demanda son aquellos daños que se reclaman a la hora de demandar a alguna persona por alguna causa determinada.

Los juicios por daños y perjuicios son muy comunes cuando ocurre algún tipo de desgracia, por ejemplo cuando una persona operó a otra y no se lo hizo correctamente. Estos daños y perjuicios son muy abstractos y muy diversos, ya que dependiendo de lo que haya ocurrido, se pueden reclamar unos daños u otros.

Estos daños existen como compensación a la víctima de una determinada acción, para intentar compensar con dinero los males ocasionados. Dependiendo del daño, de la intencionalidad y de la gravedad del asunto, se otorgan unos diferentes tipos de daños y perjuicios, los cuales suelen tener un valor u otro dependiendo del tipo.

Además también depende de la actitud del demandado, el cual si tiene buena fe y colabora, tendrá un tipo de daño diferente(generalmente menor) que si no colabora y no tiene un buen comportamiento con la víctima.

Conocerlos es fundamental si se ha sufrido algún tipo de daño. Si no se conocen correctamente, puede ocurrir que no reclames algunos daños y perjuicios que en teoría te corresponden.

Si en cambio los conoces, vas a poder cobrar una indemnización al finalizar el juicio, con la cual vas a poder compensar todo el daño que has sufrido y así por lo menos tener un consuelo por la pérdida.

Como ya sabemos la importancia de los mismos, en el día de hoy los vamos a explicar. Así vamos a poder reclamarlos de la manera correcta y sin que haya ninguna duda al respecto.

Instrucciones

  1. Costas del juicio:
    Lo primero que debemos saber a la hora de reclamar los daños y perjuicios es que el que pierde el juicio, es el que tiene que pagar todas las costas del juicio que hayan sido ocasionadas. Definimos como costas del juicio el costo de los dos abogados, el costo de las tasas judiciales para pagar a los jueces e incluso en algunas ocasiones se deben pagar gastos de transporte. Supongo que si eres el demandante de los daños y perjuicios seas siempre el que pide los daños y perjuicios. Entonces debes saber que si ganas el juicio , pase lo que pase, puedes pedir el pago de las costas del juicio por parte del que ha perdido.
  2. Daños generales:
    Ahora vamos a hablar del segundo tipo de daño que podemos reclamar en un juicio, es decir, los daños generales. Los daños generales son aquellos daños abstractos que hayan sido ocasionados por el denunciado. Un buen ejemplo de estos daños son los daños psicológicos o los daños mentales. Por ejemplo, si una persona ha sufrido insomnio por culpa de una negligencia de un médico, el médico le debe compensar por el insomnio a modo de compensación por daños y perjuicios de régimen general. También se da cuando esa persona ha perdido a su pareja por culpa de la negligencia, cuando ha perdido su casa debido a ello y cuando sufre algún tipo de depresión.
  3. Compensatorio:
    Ahora vamos a hablar del llamado daño compensatorio, el cual se suele dar debido a lo que has perdido por culpa de los daños y perjuicios. Con los gastos compensatorios realmente no ganas dinero, sino que recuperas el dinero que has perdido por culpa de eso. Por ejemplo, si te han destruido unas ventanas por valor de 1000 euros, tienes derecho a reclamar la reparación de las ventanas como daño compensatorio. De esta manera es como si no hubiera pasado nada, es decir, que realmente ni ganas ni pierdes(aunque luego puedas ganar dinero debido a otros daños y perjuicios que puedas reclamar).
  4. Daños por negligencia:
    Por último pero no menos importante tenemos los llamados daños por negligencia, los cuales son daños que están causados a propósito. Negligencia es el daño intencionado contra ti o contra la propiedad, es decir, que no ha sido causado por accidente. También se considera negligencia aquellos accidentes muy graves, que no se pueden tener.Por ejemplo, si un médico te tenía que apuntar la pierna pero te amputó la que no era, se considera negligencia. En cuanto al costo de la indemnización, este es variable, pero siempre suele ser el más alto de todos los tipos de daños y perjuicios y es donde de verdad se gana dinero.

Consejos

  • Interpretación de los resultados: Como ocurre en todos los juicios, la interpretación de las leyes es bastante subjetiva, es decir, que no se interpreta la ley de la misma manera en distintos casos. Si el demandado tiene un buen abogado, podría ser capaz de desmontar tus argumentos de daños y perjuicios, alegando por ejemplo que el sufría estrés a la hora de realizar la negligencia(atenuante). Por este motivo es crucial contratar un buen abogado, el cual debe estar especializado en estos temas si quieres garantizarte el éxito en esta empresa. También es crucial contratarlo si eres demandado, ya que aunque no siempre puedas librarte, si que podrás alegar algún atenuante y así librarte de pagar el 100% de la indemnización.
¿Te ha gustado?
39 usuarios han opinado y a un 89,74% le ha gustado.