La economía global es muy compleja, por lo tanto, términos como gastos de capital te podrían sonar a chino ahora mismo, ya que como los economistas usan estos términos tan extraños, mucha gente se confunde.

Palabras como gastos de capital, activos no corrientes, gastos colindantes, pasivos, inmobilizados intangibles… Son palabras que si no entiendes de economía seguramente te estén sonando a chino según te las voy contando. Estas palabras realmente no tienen un significado tan complejo como las pintan, ya que si prestas un poco de atención, sabrás que realmente se pueden resumir en nombres comunes.

Hubo alguien que me dijo una vez que los poderosos usan estas palabras para que la gente corriente no se meta en estos temas de economía y no les moleste. De esta manera, ellos pueden hacer y deshacer sin que nadie se meta en estos asuntos y puedan tener controlada a toda la población mundial inculta.

Pero ellos no contaban con que internet ahora es global y que páginas como las nuestras tienen expertos que saben de todo, los cuales te pueden explicar un poco todo de manera gratuita y eficaz para que nunca más seas engañado por los poderosos.

Dejando de lado este discurso libertario, volvamos a lo nuestro. Términos como gastos de capital tienen que ver con los gastos realizados por las empresas a la hora de comprar algún material a lo largo de su año fiscal.

Al realizar la contabilidad, tenemos que diferenciar varios tipos de gastos, ya que si no hacemos esto, no podremos hacer bien la declaración de impuestos ni disfrutar de las deducciones fiscales que algunos tipos de gastos nos ofrecen.

Hoy nos vamos a concentrar en un tipo de gasto en concreto como los gastos de capital. Quizás otro día os expliquemos otros tipos de gastos,como por ejemplo los gastos financieros o los gastos comunes, pero hoy nos centraremos en este tipo de gasto, explicando su significado, sus usos y cómo puedes aprovecharlo para pagar menos impuestos.

Qué son

Un gasto de capital es un gasto realizado para mejorar la situación de la empresa y su productividad. SI por ejemplo hemos comprado nuevos camiones para poder transportar cargas más pesadas, estaremos incurriendo en un gasto de capital. Si en nuestra empresa de informática hemos comprado nuevos servidores con el doble de potencia son gastos de capital y si somos redactores que hemos comprado un teclado ergonómico para escribir más deprisa, también lo hemos catalogado como gastos de capital, ya que son gastos que mejoran nuestro rendimiento.

Estos gastos se realizan porque los productos tienen una cierta vida útil y cada poco deben ser cambiados por otros más modernos. También se pueden hacer cuando una empresa crece y necesita más maquinaria y productos para seguir creciendo y poder hacer frente a las nuevas actividades que debe cumplir.

La administración pública también realiza gastos de capital, pero de otra manera. Ellos no van a buscar ganar más dinero, sino que van a buscar ofrecer mejores servicios a los ciudadanos, como por ejemplo mejorar las carreteras, comprar un nuevo vehículo para limpieza del ayuntamiento o actualizar los ordenadores de las oficinas de los funcionarios. Como verás, en todos los casos se mejora el rendimiento de los trabajadores, ofreciendo así un mejor servicio a los clientes, los cuales son en este caso los ciudadanos.

Qué son los gastos de capital

Tipos

Generalmente hay dos tipos de gastos de capital, los cuales van según el uso que vayan a tener y según lo que vayas a hacer con ellos, ya que no es lo mismo invertir para comprar un camión, que comprar acciones en una empresa para subir tu poder adquisitivo. Vamos a verlas estas dos formas con un poco más de detalle.

Formación bruta

La formación de capital bruta es la más usada de todas las formas de gastos de capital. Esta forma de gasto de capital consiste en la compra de materiales, maquinaria y demás con el fin de aumentar los ingresos de la empresa. SI por ejemplo, compramos un terreno nuevo para hacer una fábrica, lo podemos considerar un gasto de capital, si cambiamos nuestras oficinas por otras nuevas, lo podemos considerar un gasto de capital y si compramos ordenadores nuevos, tres cuartos de lo mismo.

Financieros

Los financieros son un poquito diferentes, ya que en este caso, vamos a tener las inversiones de capital en otros lugares. Estas inversiones están hechas para mejorar la situación de la empresa, ya que las inversiones que no tengan este fin, no cuentan como gastos de capital, sino como ingresos, teniendo una fiscalidad diferente. Si por ejemplo, hemos comprado una empresa que trabaja con cemento y nuestra empresa es de construcción, tenemos un gasto de capital. También se consideran gastos de capital la amortización de préstamos, ya que realmente al amortizar un préstamo estamos mejorando la situación de la empresa, ya que nos hemos eliminado un gasto y por lo tanto, nuestros ingresos van a aumentar un poco. También cuando hacemos una inversión que sirva para ganar dinero todos los meses y mejorar la situación económica de la empresa, lo podríamos considerar un gasto de capital.

Utilidad de los mismos

La primera utilidad obvia de los gastos de capital es la de mejorar las instalaciones y los ingresos de la empresa. Los activos de nuestra empresa tienen una vida útil y hay que cambiarlos de vez en cuando. Por ejemplo, Google no tiene los mismos ordenadores que hace 20 años y la empresa de camiones en la cual trabajó un familiar tuyo ya no tiene esos mismos camiones, porque las cosas se gastan. Gracias a estos gastos, vamos a poder considerar estas inversiones no como una inversión y un activo, sino como un gasto más, lo cual va a ser beneficioso para nosotros a efectos fiscales.

Si considerásemos el cambio de los equipos antiguos por los nuevos como un activo, el balance de situación de la empresa cambiaría, entonces los ingresos superarían a los gastos y los impuestos subirían aún más. Esto es injusto, ya que realmente es un gasto necesario que se debe hacer cada X años, por lo tanto, se decidió crear el gasto de capital como una herramienta para pagar menos impuestos. Al considerarse como gastos, se pueden desgravar en la declaración de la renta como tal, haciendo que tengamos derecho a pagar un poco menos que de la otra forma.

No confundir con reparaciones

Mucha gente confunde los gastos de capital con las reparaciones, las cuales también se consideran un gasto(pasivo) y tienen beneficios fiscales, pero no son gastos de capital. Las reparaciones se hacen cuando un activo de la empresa ha dejado de funcionar, pero si se arregla podría seguir funcionando. La diferencia clave entre reparaciones y gastos de capital es que en el gasto de capital el antiguo activo se deshecha y ya no sirve porque hemos comprado uno nuevo que le sustituye. En el caso de las reparaciones, no compramos otro activo, sino que lo reparamos y lo volvemos a poner en marcha para que funcione otra vez de la manera correcta. También tiene deducciones fiscales, pero obviamente no son tan grandes como las que ofrece el gasto de capital, principalmente porque no se paga tanto dinero, ya que normalmente vale menos arreglar un coche que comprar uno nuevo.

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