Pese a que la crisis española, vigente desde 2008, ha frenado la adquisición de nuevos inmuebles pedir una hipoteca sigue siendo una de las principales necesidades de la población. De hecho, el reglamento hipotecario ha pasado a estar en boca de todos después del debate generado entorno a quién tiene que pagar el impuesto de las hipotecas. El Tribunal Supremo dio una solución que no beneficiaba a la población y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidió aplicar una medida totalmente diferente a la prevista actualmente. Por esta razón, conocer el reglamento hipotecario puede ayudarnos a la hora de pedir dinero al banco y elegir el mejor tipo de interés para satisfacer nuestras necesidades y gastar lo mínimo posible.

¿Qué es el reglamento hipotecario?

El reglamento hipotecario es aquel que sirve para regular la Ley de las Hipotecas, que veremos más adelante acerca de los pasos necesarios para pedir un crédito o hipoteca. Dicho reglamento es tema de actualidad debido al conflicto entre la banca y la sociedad acerca de quien es el responsable de pagar las tasas de las hipotecas. Se puso el tema en manos del Tribunal Supremo, que concluyó que debían ser los clientes los que llevaran a cabo dicho pago. Esta decisión no contentó a la sociedad que se vio desprotegida y estafada después que meses antes se hubiera concluido la otra opción. Por ello, el Congreso de los Diputados, con el presidente del Gobierno a la cabeza, giró dicha decisión y adoptó una resolución que contentara a ambas partes. De esta forma, los bancos deberían pagar los gastos del gestor así como todo lo relacionado con los aranceles. En cambio, los clientes serían los encargados de pagar todos los costes relacionados con las tasas. Para no defraudar a nadie se decidió adoptar una decisión de consenso que permitiera ahorrar de forma efectiva.

Pese a que la nueva ley ya ha entrado en vigor, después de haberse publicado de forma efectiva en el Boletín del Estado, todo proyecto ley puede sufrir cambios a partir de presentar enmiendas que puedan modificar dichas legislaciones. Esta nueva legislación, recogida en el reglamento hipotecario, responde a las exigencias de la Unión Europea de dotar a los clientes de una mayor protección legal ante cualquier tipo de abuso que se pueda producir. Desde la Unión habían detectado que la banca española podría estar abusando de su poder y, por ello, propuso un cambio legislativo para equilibrar las cosas. Además, se quiere conseguir que el desconocimiento que puedan tener los particulares, además de los autónomos, sobre conocimientos económicos pueda acabar siendo un problema. Por esta razón, antes de la firma de una hipoteca, el nuevo reglamento hipotecario les obligará a entrevistarse con un notario. Para que quede constancia, el afectado estará obligado a la firma de un documento que acredite que ha entendido todo lo expuesto anteriormente. De esta forma, se busca equilibrar los conocimientos del banco con los de los clientes, algo realmente fundamental para asegurar el equilibrio de poderes.

Esta misma circunstancia también se consigue con los nuevos plazos que se dan a los bancos para ejercer cualquier tipo de embargo. Se dividirá en dos secciones totalmente diferentes. En una primera, no se podrá proceder a ningún tipo de ejecución de la hipoteca si no se ha incumplido hasta un 2% de la cantidad acordada, o lo que es lo mismo, un total de nueve pagos. La segunda parte, una vez se haya pagado la primera, es aún más generosa con el cliente. En este sentido, hasta que no se haya impagado hasta un total del 4% será ilegal realizar cualquier tipo de embargo. Con este contexto totalmente renovado se da un poco más de aire a los clientes y un mayor margen de maniobra en caso que vayan con el agua al cuello por problemas personales durante el pago de una hipoteca. Además, también se regula con esta nueva legislación los límites de los intereses que se pueden establecer por cualquier tipo de demora. Otra de las principales modificaciones con este cambio legislativo se producirá en el ámbito de las comisiones relacionadas con las amortizaciones de capital. Vale la pena consultar esta parte para sacar el mayor partido a nuestro capital durante el pago de cualquier tipo de hipoteca de tipo variable.

Con las de tipo fijo, también se producen modificaciones en este sentido. Se varía la comisión máxima de este tipo de hipoteca en caso de realizar amortizaciones y, además, también se facilita el cambio de hipoteca fija a variable, y viceversa. Al igual que ocurre con el apartado anterior también se facilita y se da mayor poder a los clientes que piden hipotecas respecto a todas las entidades bancarias. Con el objetivo de evitar posibles casos de desinformación como ha ocurrido en el pasado, y que ha acabado con clientes realmente perjudicados, los bancos estarán obligados a ofrecer productos que acarreen un claro beneficio a los clientes. En caso contrario, la legislación sancionará directamente a la entidad bancaria. En el pasado, muchos clientes se quedaron sin dinero después de invertir en un producto bancario antes que esta entidad quebrará. Esta nueva legislación también velará para que no se pueda encarecer la hipoteca por no contratar su seguros de hogar. Podremos gozar de las mismas condiciones y contratar los seguros con quien queramos. Sin duda, este nuevo contexto favorece mucho más al cliente.

Beneficios de pedir una hipoteca

Con todo, esta nueva legislación permite dar muchos más beneficios a todas aquellas personas que decidan pedir una hipoteca. Los más destacados son los siguientes:

  • Permite adquirir un artículo de enorme valor. En muchas ocasiones, y más en tiempo de crisis, adquirir un inmueble o un vehículo incluso puede resultar realmente costoso. Por ello, pedir una hipoteca puede ser la solución a este problema.
  • Podemos pagarlo a plazos. La mayor ventaja de un régimen hipotecario es la posibilidad de fraccionar el pago de dicho artículo. Pese a contar con un pequeño interés, con el que el banco obtiene beneficio, es sin duda una opción recomendable.
  • Control absoluto de la hipoteca. Como hemos visto anteriormente, podemos amortizar la hipoteca, ampliar los plazos con mayor interés o hacer lo que creamos necesario. Nuestro control, siempre que podamos devolver el dinero, es muy grande.
  • Mejor contexto para el que pide la hipoteca. Sin duda, el contexto para aquella persona que pida el préstamo es mucho más favorable con este nuevo reglamento hipotecario decidido a proteger al cliente por encima de la entidad bancaria.

En este sentido, la principal ventaja del nuevo reglamento hipotecario es la posibilidad de tener un contexto mucho más favorable y mucha menor incertidumbre acerca de lo que ocurrirá con nuestra hipoteca a lo largo del tiempo que tardemos en devolver el dinero al banco.

Cómo se regula el reglamento hipotecario

Sea como sea, también nos gustaría darte una guía para cuando tengas que pedir una hipoteca conozcas los mejores consejos para ser lo más efectivo posible. El primer paso es conseguir dicho crédito. Obviamente, una entidad bancaria no dará ningún tipo de préstamo a cualquiera, sino que realizará un exhaustivo estudio de tu situación personal y financiera, además de ver si existe algún tipo de aval en caso que no puedas pagar la hipoteca. Por ejemplo, contar con una nómina y un trabajo estable es un requisito indispensable para conseguirlo. Tener propiedades en nuestro poder para utilizarlas como aval también facilitará las cosas. En caso de no poder pagar, el banco procederá a embargarnos y se quedará la propiedad en su poder. Más allá de las condiciones fundamentales para una hipoteca, el emisor del crédito evaluará nuestra situación financiera en el tiempo. Que detecte estabilidad y que no nos hemos ido por las ramas también jugará a nuestro favor. Sea como sea, deberemos presentar una gran cantidad de documentación y, por esta razón, si los tenemos preparados para examinarlos al banco será de ayuda y puntos a nuestro favor. Daremos la sensación de organización.

Prepara una estrategia antes de pedir un crédito. A la hora de comprar una casa debes saber que existen otras muchas costas que debemos asumir, además de la cantidad exacta que pediremos al banco. En este sentido, es recomendable ponernos un manos de un asesor inmobiliario para que nos oriente sobre lo que necesitamos y podamos elaborar un presupuesto a medida. Costes como tasar la propiedad, todo lo relacionado con el notario también se debe pagar. Además, cuando asumimos una hipoteca los expertos siempre recomiendan que nunca pidamos más del 80% del valor de la casa. Por esta razón, el otro 20% deberemos tenerlo preparado para poder cubrirlo. Es importante tener clara la estrategia, además del momento para poder actuar en consecuencia. La nómina y nuestros ingresos deben ser también nuestra guía. Pocas entidades financieras aceptarán que el pago de la hipoteca mensual supere el 40 o el 50 por ciento de nuestra entrada de dinero. Se nos considerará un perfil de riesgo y, por tanto, preferirán no darnos el crédito ante el alto riesgo de tener algún tipo de impago. Finalmente, los intereses son otro punto a tener en cuenta ya que nunca debemos quedarnos con la primera oficina de crédito que hayamos examinado.

Una hipoteca no deja de ser un contrato. Por tanto, como ocurre en cada documento que firmemos debemos permanecer realmente atentos a la letra pequeña de dicho contrato. En este sentido, antes de estampar nuestra firma vale la pena asesorarse con un experto en economía o derecho para evitar posibles disgustos. En algunos casos, está previsto algún tipo de gasto extra que no habíamos pensado y que por tanto nos hará perder más dinero del que habíamos pensado. Sin duda, estamos ante uno de los casos de estafa encubierta más típicos y que la Unión Europea quiere erradicar con el nuevo reglamento hipotecario. Si no estás demasiado familiarizado con las estafas por Internet, te recomendamos permanecer alerta.

Finalmente, y como consejo final, pedir una hipoteca es algo realmente importante porque es un gasto que nos va a perseguir durante muchos años. Por esta razón, además de conocer el reglamento hipotecario, es fundamental elegir con cabeza. Elabora tu hipoteca ideal y posteriormente compara las diferentes opciones que te ofrecen las diferentes entidades bancarias. Incluso, si es necesario no dudes en negociar las condiciones de la misma hipoteca. Siempre estás a tiempo de decir que no antes de firmar y, por tanto, más vale prevenir que curar. Muchos bancos están abiertos a mejorar sus condiciones si se les plantea adecuadamente y te ven como un cliente fiable. Con todo, las hipotecas han provocado un enorme dolor de muelas en nuestro país y, en este sentido, desde Europa se quieren condiciones más beneficiosas. De hecho, las hipotecas es otra de las formas de reactivar nuestra economía y de conseguir que el sector financiero vuelva a recuperar las mismas condiciones que tenía anteriormente. Algo a tener muy en cuenta para abandonar la crisis.

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