Los aficionados a los viajes largos que superen las fronteras de la Unión Europea deberán presentar un pasaporte. Desde principios de siglo, el convenio de Schengen permite a los ciudadanos europeos viajar por los países de la Unión solo presentando el Documento Nacional de Identidad. Sin embargo, no exime a los ciudadanos de presentar el pasaporte, e incluso un visado en algunos de los países. Por ejemplo, uno de los viajes más típicos de los españoles son los Estados Unidos o Australia, entre otros. Estos países, que pertenecen a la Commonwealth obligan a presentar un visado que justifique el motivo de entrada al país. Algunos de los turistas también tienen debilidad por coleccionar visados, sellos que aparecen dentro del pasaporte y que varían según el país de destino, como quien colecciona tapones de champán o sellos, entre otros. Este es el primer paso para saber cómo viajar al extranjero.

¿Qué es el pasaporte?

El punto de partida del pasaporte se encuentra en Francia, y no es otro documento que una especie de librillo con los datos personales de cada ciudadano dándoles la posibilidad de moverse a nivel internacional con diferentes tipos de transporte, incluyendo tanto el coche, el tren y sobretodo el avión, el medio principal para recorrer largas distancias especialmente gracias a los últimos avances en aeronáutica. El pasaporte, además, presenta puntos comunes con el Documento Nacional de Identidad (DNI). El primer punto común es que es un documento expedido por el gobierno de cualquier país. Debe ser válido para que la aduana autorice a un ciudadano a salir de sus fronteras. Si está caducado será imposible salir del país. A la hora de viajar, por ello, debemos ser previsores independientemente del motivo de nuestro desplazamiento a la hora de renovar el documento. De hecho, algunos gobiernos exigen además que el pasaporte tenga un tiempo de validez que puede llegar a ser superior a seis meses desde el momento en que se entra a sus fronteras. Por ello, no está de más consultar la legislación del país que vamos a alojarnos. Además, de las diferencias en los códigos penales, también nos permitirá evitar sustos por parte del Departamento de Inmigración.

Otro de los puntos comunes con el DNI es la necesidad de ser renovado periódicamente. Cuánto más jóvenes somos antes se nos caduca el pasaporte debido a los cambios faciales que sufre nuestro rostro y que puede dificultar ser reconocidos. Cuando debemos renovar el pasaporte será necesario reservar cita con la Polícia Nacional y llevar el pasaporte anterior, el DNI, además de varias fotografías de tipo carné en el que debe aparecer un fondo totalmente blanco y se deben reconocer las cejas con total claridad. En ese caso si llevamos un peinado con pelo largo deberemos recogernos el pelo y sacar el flequillo de las cejas para que puedan reconocerse de forma total. Una vez tengamos el pasaporte listo debemos tener claro dónde lo vamos a necesitar y dónde no. Como hemos dicho, los países de la Unión Europea no necesitan pasaporte para todos los ciudadanos que se muevan en ella a excepción de Inglaterra, que tras experimentar el proceso del Brexit, exige presentar el pasaporte. Otros países, en cambio, deben contar con un pasaporte acompañado de un visado aprobado por el Departamento de Inmigración del Estado en cuestión.

A lo largo de la historia, la estructura del pasaporte también ha sido modificado. Inicialmente, contaba con un diseño universal donde se limitaba a aparecer los datos personales de cada ciudadano. Ahora, muchos años después, cada país tiene su propio diseño con colores diferentes, estructuras totalmente distintas para colocar el contenido, además de una visión diferenciada del resto de países. De hecho, también podría ser un buen motivo de atracción para los coleccionistas. Actualmente, también hay que lamentar problemas con los pasaportes. Los conflictos bélicos, especialmente en Oriente Medio, han posibilitado la aparición de mafias y oportunidades de negocio totalmente ilegales. Muchos ciudadanos huyen de un país en guerra en busca de mejores condiciones de vida y de asilo en los países desarrollados y especialmente en la Unión Europea. De esta forma, muchas organizaciones criminales aprovechan la desesperación de todas estas personas para ofrecerle un pasaporte totalmente falsificado junto a un transporte, que acaba siendo en condiciones infrahumanas, a cambio de cantidades millonarias. En un acuerdo por parte de los diferentes gobiernos se decidió dar un paso al frente para acabar con esta lacra. Al igual que ocurre en las tarjetas de crédito y otros dispositivos, los pasaportes con chip aceleran la identificación de los ciudadanos que pueden pasar la aduana ellos mismos y también evitan la posible falsificación de un documento tan importante como es un pasaporte. La doble nacionalidad es otro de los temas de debate en cuanto a los pasaportes. Existen ciudadanos con hasta tres nacionalidades diferentes, y que puede ser un factor decisivo para entrar a vivir en un país extranjero, especialmente en algunos Estados con políticas tan proteccionistas como las aplicadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Japón es un caso aparte siendo uno de los territorios donde resulta más difícil su ingreso por el tipo de políticas que aplican.

Ventajas de disponer de un pasaporte

Con todo, disponer de un pasaporte en vigor es imprescindible para viajar, pero además también conlleva numerosas ventajas que debemos conocer. Las más destacadas son las siguientes:

  • Viajes a nivel internacional. Si queremos salir del territorio dominado por el Convenio de Schengen necesitaremos un pasaporte en vigor, y el visado en algunos países. Sin embargo, es fundamental disponer de un pasaporte para salir.
  • Poder tener un visado. Como hemos dicho, la mayoría de territorios que no tengan acuerdos internacionales con nuestro país nos solicitarán un visado para poder acceder a él. Sin pasaporte será imposible poder solicitar los diferentes tipos de visado.
  • Sustituto de un DNI. Cuando accedemos a locales de ocio que requieren una mínima edad siempre pensamos en el DNI para poder demostrar nuestra edad. Sin embargo, perderlo no es el fin del mundo. Un pasaporte tiene la misma validez que un Documento Nacional de Identidad.
  • Documento que vale en todo el mundo. Irnos de viaje con un pasaporte nos permite acceder a todo los sitios. En un país internacional donde se emplee una lengua diferente a la nuestra puede provocar que el DNI no sea suficiente para entrar a algún local nocturno o sitio de ocio. Los amantes a los juegos de azar deben ser especialmente cuidadosos con este tema, ya que pueden llevarse un susto.

Sea como sea, la fecha de caducidad debe ser nuestra principal preocupación y así lo hacen saber las principales autoridades gubernamentales que recuerdan la importancia de tomarse con tiempo las renovaciones del pasaporte ya que dejarlo para última hora puede dejarnos sin hueco para realizar la renovación. Pese a que en España se ha organizado mejor las renovaciones del pasaporte permitiendo reservar hora, no se deben tener sustos de última hora que hagan perder el dinero destinado a unas vacaciones.

Cuánto vale el pasaporte

La fecha de caducidad no debe limitarse a esto, sino que se debe ser aún más previsor. Los países de la Commonwealth, encabezados por Australia y Nueva Zelanda, tienen completamente prohibida la entrada a nadie que cuente con un pasaporte que expire en un período que no llegue a los seis meses. Por tanto, no solo no debes estar atento a cuándo expira tu pasaporte sino que además debes tener en cuenta seis meses vista. Ten en mente el final del documento en todo momento y reserva fecha para la renovación con tiempo. Para que evites tener cualquier tipo de problema, te adjuntamos los puntos claves que debes tener en cuenta a la hora de solicitar u nuevo pasaporte.. El precio de renovación del pasaporte es de 26,02 euros y el primer paso para evitar su expiración es solicitar una cita previa para renovarlo. El teléfono es uno de los medios a través del 060, aunque también se puede acudir a la web de citapreviadni.es. En caso de ser menores de edad, los padres o los tutores responsables deben ser los encargados de realizar el trámite, aunque en este caso, no se podrá solicitar ningún tipo de cita previa y deberá realizarse a la antigua usanza de forma totalmente presente.

La mayoría podrá realizar este mismo procedimiento de forma online gracias al moderno sistema que pone el Ministerio de Exteriores a nuestra disposición. De primeras puede parecer complicado entrar ya que sus avanzados cortafuegos nos vetarán el acceso. Sin embargo, solo es necesario indicar que es una excepción. Una vez dentro, el procedimiento es totalmente intuitivo. Elegimos aquella oficina que mejor nos venga por proximidad en la provincia en la que residimos, junto a nuestra dirección de email y un teléfono en el que nos puedan contactar en caso que fuera necesario. Una vez tengamos nuestra fecha, lleguemos con puntualidad y, sobretodo, con todos los documentos que necesitamos para realizar el trámite. Es un procedimiento realmente demandado y, por tanto, si nos falta algo perderemos el turno y deberemos volver a iniciar este mismo proceso. Recordemos que no podemos olvidar nuestro Documento Nacional de Identidad, el pasaporte que teníamos anteriormente así como mínimo una foto tipo carnet con las especificaciones mencionadas anteriormente. Tomémosolo con tiempo. Es cierto que en la mayoría de ocasiones tendremos el pasaporte el mismo día que lo expedimos, aunque podemos necesitar hasta dos días hábiles. En caso de tratarse de una urgencia también es posible notificarlo.

Sin embargo, los menores de edad también pueden necesitar un pasaporte. Cada vez es más habitual que los adolescentes se vayan un verano a Estados Unidos o Canadá con el objetivo de mejorar su nivel de inglés. Obviamente, si se cumplen estas circunstancias será necesario acreditar un pasaporte y un visado debidamente correspondido para poder entrar en estos países. Pese a todo, el procedimiento es algo diferente. Para empezar no puede acudir solo a la oficina de la policía sino que debe hacerlo en compañía de un adulto con su partida de nacimiento. El adulto, que puede ser cualquiera de los padres o el tutor legal en su defecto, será el responsable del procedimiento en todo momento firmando un consentimiento que autorice la operación. En caso de no estar presente en ninguno de los casos será necesaria una autorización judicial. El libro de familia también puede ser necesario si la relación familiar no queda del todo clara ya sea por adopción o por cualquier tipo de problema que puede darse. En cualquier caso, es imprescindible conocer las diferentes circunstancias que pueden darse a lo largo del procedimiento para estar prevenidos ante cualquier tipo de problema que pueda ocurrir. No olvidemos que un pasaporte en regla es una de las primeras premisas que deben cumplirse para que podamos viajar al extranjero cuando lo deseemos en vacaciones.

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